Tava mallando en el balcón y la esposa quiso quicar en la pica
Yo estaba de buenas dando aquella entrenada matinal cuando mi esposa vino toda fuegosa queriendo follar. Tava mallando en el balcón y la esposa quiso quicar en la pica. La sahadilla levantó el vestido y estaba sin calciña, me quedé loco en la hora y bote esa bandida para sentarse. Por eso le hablo, elijan a las esposas safadas.